Con el paso de los años, la exposición al sol, la lluvia y el uso diario, es normal que un pavimento de hormigón impreso pierda parte de su color original, aparezcan pequeñas grietas o se desgaste la capa de sellado. Esto no significa que haya que levantar el suelo y volver a empezar de cero.
En la mayoría de los casos, se puede recuperar el aspecto original trabajando directamente sobre el pavimento existente: reparando grietas puntuales, renovando el color con mortero cosmético y aplicando una nueva capa de resina de sellado. Es una solución mucho más rápida y económica que sustituir el pavimento por completo.
Qué incluye nuestro servicio de reparación y renovación
Sellado y reparación de fisuras y pequeños desconchones en la superficie.
Mortero cosmético coloreado para recuperar un tono lo más parecido posible al original.
Aplicación de resina de sellado nueva para proteger la superficie renovada.
Coste significativamente menor que levantar el pavimento y volver a instalarlo.
¿Cuándo conviene reparar y cuándo conviene una obra nueva?
La reparación y renovación es la opción adecuada cuando el pavimento está estructuralmente bien (sin hundimientos ni grietas profundas) y lo que falla es el aspecto: color desgastado, pequeñas grietas superficiales o pérdida de brillo.
Si el pavimento tiene hundimientos, grietas estructurales profundas o el terreno bajo el hormigón ha cedido, lo recomendable es valorar una nueva instalación de hormigón impreso. En la visita de presupuesto te decimos con honestidad cuál es la mejor opción para tu caso.
Este servicio se complementa con nuestras tareas habituales de limpieza y mantenimiento preventivo, pensadas para que no necesites llegar a una reparación grande.
Preguntas frecuentes sobre reparación de hormigón impreso