Publicado el 19 de junio de 2026 · Por el equipo de Hormicrem
Es una de las preguntas que más nos hacen: ¿hormigón impreso o hormigón pulido? No hay una respuesta única, depende del espacio, el uso y el estilo que busques. Aquí te explicamos las diferencias reales para que decidas con criterio.
Hormigón impreso: se estampa con moldes de neopreno para imitar piedra, madera o adoquín, y se colorea. Es el más habitual en exteriores.
Hormigón pulido: se lija y abrillanta mecánicamente hasta lograr una superficie lisa, continua y con brillo. Es el más habitual en interiores y naves industriales.
El hormigón impreso imita materiales naturales (piedra, madera, adoquín) y tiene relieve y textura. El hormigón pulido es liso, uniforme, con un aspecto más "industrial" o minimalista, muy de moda en interiorismo actual.
Como referencia orientativa (el precio final siempre depende de la superficie y el acceso a la obra):
Ambos son de bajo mantenimiento. El hormigón impreso necesita resellado periódico para mantener el color. El hormigón pulido, al no llevar color añadido con pigmento superficial en la mayoría de los casos, es aún más resistente al desgaste visual, aunque también se puede tratar con selladores.
Si buscas un exterior con aspecto natural (piedra, madera) y quieres personalizar mucho el color y el diseño: hormigón impreso. Si tienes una superficie grande, interior o de uso intensivo (garaje, nave, local) y buscas un acabado limpio y resistente: hormigón pulido. Y si tienes dudas, podemos verlo juntos sin compromiso.
¿Más dudas sobre cuál elegir? Consulta también hormigón impreso o hormigón pulido, o vuelve al blog.