Publicado el 14 de agosto de 2026 · Por el equipo de Hormicrem
Tener buena resina no sirve de mucho si se aplica mal. La herramienta correcta marca la diferencia entre un acabado uniforme y brillante, o uno con marcas y zonas desiguales. Te contamos qué usar en cada caso.
Un rodillo de espuma de tamaño grande permite cubrir rápido las superficies grandes (patios, entradas, zonas de paso) con una capa uniforme, sin dejar marcas de solape si se aplica con la técnica correcta: pasadas en una sola dirección y sin cargar demasiado el rodillo de producto.
Donde el rodillo grande no llega bien —esquinas, bordes junto a paredes, zonas estrechas— el rodillo pequeño permite un control mucho más preciso, evitando que se acumule producto en los bordes o que queden zonas sin cubrir.
Imprescindible para remates finos, cantos, y para aplicar desmoldeante en zonas puntuales durante la instalación del hormigón impreso. También es útil para repasar pequeñas zonas donde el rodillo ha dejado una marca.